El Gobierno fijó un incremento del salario mínimo del 23% para 2026, una cifra sin precedentes que amenaza con disparar la inflación al 6% y forzar al Banco de la República a subir tasas. Ante el hundimiento de la tributaria, Petro decretó una Emergencia Económica para subir impuestos, medida rechazada por alcaldes y gobernadores ante la Corte Constitucional. En lo regional, la extracción de Maduro por EE. UU. debilitó la narrativa oficialista y dio un nuevo impulso a la centroderecha.
Alza histórica del mínimo y choque institucional



