La inflación sube al 4.3% impulsada por peajes y salarios, mientras la credibilidad fiscal se desploma tras revelarse metas de recaudo implausibles que anticipan el incumplimiento de la regla en 2025. Políticamente, el hundimiento de la reforma laboral fracturó la relación con el Congreso, llevando al Gobierno a proponer una consulta popular inviable.
Esta maniobra se interpreta como una estrategia electoral de la izquierda para 2026 ante el desgaste del gasto público.
Informalidad al alza y choque de narrativas



